Los pacientes que padecen migrañas tienen fuertes razones para un nuevo optimismo con respecto al futuro de sus dolencias. Dos revisiones de artículos con una editorial publicados en la revista “Mayo Clinic Proceedings”, son la base para una irónica premisa.
“La migraña es una enfermedad potencialmente crónica, progresiva y que afecta a los pacientes, a sus familias, al trabajo y a la sociedad”, según la editorial escrita por Roger Cady, doctor en medicina del Centro de Cuidados del Dolor de Cabeza de Springfield, Missouri. “Irónicamente, este es el trampolín para un optimismo renovado acerca de un futuro mejor para los pacientes de migraña”.
Según explica el Dr. Cady, la migraña se ha considerado tradicionalmente como un trastorno del dolor que implica episodios separados o esporádicos. Sin embargo, hoy en día, se define a esta afección como una enfermedad progresiva que afecta de forma negativa a todos los aspectos de la vida de una persona. La migraña puede erosionar la calidad de vida de una persona en sus años más productivos. Debido a que la calidad de vida de estos pacientes no ha mejorado al mismo paso que los avances médicos, las investigaciones actuales se están centrando en la severidad global de las migrañas y en su naturaleza progresiva.
Según los tres artículos, estas nuevas perspectivas y comprensiones están empujando a los profesionales a explorar más allá de las concepciones tradicionales sobre el manejo de la migraña. “Comprender la migraña como una enfermedad potencialmente crónica requiere un modelo de salud colaborativo entre pacientes y médicos para alcanzar metas terapéuticas”, explica el Dr. Cady
En el futuro, el manejo exitoso de la migraña se medirá idealmente, no por la detención de un ataque sino por el manejo general de la enfermedad y la prevención, según los investigaodres.